
Al mismo tiempo que configuro, pruebo, calculo, traduzco y vuelvo a probar los últimos trazos de la instalación del estupendo sistema de gestión de contenidos y comentarios de la página que ves en este momento para que, más o menos, funcione según mis expectativas manteniendo el estilo y el look&feel establecidos originalmente en kozumel //warehouse, me ha emocionado muy gratamente el redescubrir a uno de los más exquisitos, a mi juicio, y lamentablemente breves legados de la música pop contemporánea en nuestro idioma, proveniente (como seguramente no podía ser de otra manera…) de la Argentina de los años 80, herederos de la prohibición por parte de la dictadura militar de pasar música en un idioma distinto al español en las radios locales, como consecuencia de la guerra de las Malvinas por allá en 1982 contra el Reino Unido.

Fricción es definitivamente el proyecto latinoamericano de formato “Power Station” por excelencia, con la ventaja de superarlo, si se quiere, pues aunque humilde la apuesta, el resultado recuerda ampliamente a la etapa más dark y melódica de Echo and The Bunnymen, con algunos guiños evidentes a una mezcla entre Spandau Ballet y Love and Rockets, tanto que incluso la portada del disco recopilatorio de la banda argentina recuerda más que razonablemente al disco homónimo de la banda inglesa, como he querido resaltar con las imágenes que acompañan a este texto.
En definitiva, un conjunto y un trabajo imprescindibles en la discografía de todo aquel inquieto por entender y disfrutar una fase trascendental de la música contemporánea en el idioma en que se escriben estas líneas… tan trascendetal que es capaz incluso de traspasarse a sí misma y su propia disolución [si tenemos en cuenta que, al momento de escribir estas líneas, las 3/4 partes de Fricción siguen tocando juntos tras 20 años de su disolución en el proyecto solista de Gustavo Cerati, tal y como tuve la ocasión de presenciar privilegiadamente en vivo los días nueve y diez de Octubre del año 2006], permaneciendo tan vigente hoy, aún tanto o más relevante que durante su momento histórico, muy por encima de los simulacros y las maromas clónicas que tienen arrodillada a la industria musical en la actualidad.
Un auténtico lujo, recomendadísimo. 1A+ ;-)