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“It’s a shame”.

Wednesday, 2 de January de 2008

Es una vergüenza“, fueron las palabras que espetó escuetamente el señor Oliver Stone en su idioma cuando se dió por enterado (o cuando, seguramente, algún alma caritativa que se había enterado mucho antes que él, tuvo la gentileza de avisarle que no siguiera haciendo el ridículo…), del final de la patraña terrorista con la que se había obsesionado don Hugo Chávez y su extenso séquito de reputados estómagos agradecidos, quienes pretendían acabar el año 2007 brindando en el nombre de lo que hubiera sido, sin duda, el más estruendoso fracaso de la democracia y las instituciones colombianas, disfrazándole como un sonado éxito de las libertades en Latinoamérica. Decía el personaje en cuestión que la supuesta interferencia por parte del Gobierno de Colombia en la humillación, con máscara de negociación política, ante los criminales era a su juicio, simplemente, una vergüenza.

Pero probablemente no había nada más disonante con el barniz de mérito con el que se estaba almibarando toda esta pantomima, señor Stone: la genuflexión es un gesto de humildad reservado para su demostración ante las deidades, que jamás ha de convertirse en un símbolo de humillación hacia el crimen ni de sometimiento por parte de algunos ante las bajezas más primitivas de otros mortales. Ello enaltece al asesino al mismo tiempo que degrada a toda la humanidad que se precie vivir en libertad.

Lo que ha estado aconteciendo durante los últimos estertores del año 2007 en el, todavía, territorio colombiano (y sus linderos), debería parecer vergonzoso a todos quienes llevamos el pasaporte de aquella Nación, y a todos aquellos que todavía conserven siquiera una pizca de dignidad en este poluto planeta. La propaganda de la extorsión y la apología del crimen organizado a la que hemos asistido entre los días 10 de diciembre de 2007 y 1 de enero de 2008 es, como mínimo, ruborizante, reprochable y vergonzante para quienes que se precian de vivir en un entorno libre, de la misma manera que se les llena la boca al prodigarse hablando de democracia, igualdad y la justicia en occidente. Es, sin lugar a dudas, escandaloso el que un grupo narcoterrorista, con remotísimos (y hoy completamente olvidados) orígenes en el comunismo caduco de principios de siglo XX, se presente ahora como los salvadores de la Patria, en Colombia. Un país que lleva más o menos 75 años desangrándose por su propia culpa, padeciéndoles, sin que nada ni nadie haga nada por remediarlo… hasta ahora.

Suena estúpido, pero no lo es. Es Macondo: casi cualquier cosa puede pasar por ridículo que parezca. Y, aunque pareciera ridículo, tampoco lo es. Es Colombia, la cuna del realismo mágico.

En definitiva, una máscara de oxígeno para un cuartel de terroristas y asesinos.Mientras la comunidad internacional ha pasado de perfil durante décadas, tratando de salvar innumerables causas perdidas —resulta paradójico, e incluso lagrimante, el hecho de que el mundo lleve ya demasiados lustros mirando a otro lado cuando se hable conflicto colombiano, pues es éste el mismo conflicto que alimenta más de las dos terceras partes del tráfico de drogas en el planeta y que, tan sólo desde 1985, arroja la estremecedora cifra de casi cien mil muertos, poco menos de seis mil desaparecidos y más de cuatro millones de desplazados por causa de cualquier forma de extorsión y violencia derivados de la desgracia que nos ocupa—, aquel país se ha estado desangrando lenta pero constantemente por la misma culpa de los que hoy aparecen en los medios del mundo entero haciendo la propaganda del “terrorismo bueno” a cambio de la instalación de un régimen pseudo-cubano en Colombia y Latinoamérica entera contando con el, tan inesperado como desafortunado, aval de nobles naciones y embaucadores de dudosa trayectoria. En definitiva, una máscara de oxígeno para un cuartel de terroristas y asesinos colombianos que casi se encontraban a punto de la rendición absoluta hace tan sólo unas pocas semanas o pocos meses, a lo sumo.

No se sabe muy bien qué resulta peor cuando se asiste a este triste episodio: si ser testigo de cómo Colombia deriva en esta vorágine desastrosa que le llevará, sin lugar a dudas, a la más profunda de sus crisis dentro de no mucho tiempo en caso de no actuar oportunamente y reencausar el curso, o si el contemplar cómo las naciones amigas y desarrolladas (o que se precian tanto de lo uno como de lo otro), no terminan de hacer nada por denunciar, perseguir y castigar internacionalmente a los mismos criminales que llevan más de medio siglo extorsionándonos, secuestrándonos, matándonos, desplazándonos y sometiéndonos a todo tipo de vejámenes a cambio de su tranquilidad para proteger un negocio de droga, mafia y crimen muy bien organizados.

Es lamentable ver cómo un país con unos poderes elegidos y constituidos democráticamente dentro del marco constitucional, aprobado por voluntad directa del pueblo, constituyente primario en 1991, la que muy seguramente sea la democracia más sólida durante los últimos 200 años de la parte hipanoparlante del continente americano, se encuentre hoy a la merced de las bendiciones o condenas que haga públicas un grupo terrorista, un vecino dictador de iure y una corte de despojos agradecidos rescatados de la política, las artes y otras escombreras varias. Todo esto aderezado, desgraciadamente, con el dolor de los familiares de secuestrados en manos de los criminales que hoy se venden como víctimas de sus propios atropellos… Desgraciadamente en tanto ha dejado de ser un dolor íntimo y familiar para convertirse en una propaganda política que trasciende su ámbito más privado, transformándose en un asunto de Estado que favorece los intereses electoralistas de según quién convenga.

No se aprecia el que la mayor parte de las cerca de cinco mil familias afectadas por el secuestro de sus familiares a manos de los asesinos que hoy transigen con los señores Chávez, Stone y Kirchner, en algunos casos desaparecidos desde hace ya décadas, se manifiesten ni se pronuncien, ni que se pongan en contacto con el parlamentario corrupto, o el títere extranjero de turno como lo han estado haciendo durante los últimos años los familiares de reputados desaparecidos que, en vez de pensar en la nación que dicen representar y su soberanía, prefieren actuar en algunos casos sin el más mínimo pudor en nombre de sus intereses particulares, pues el día que sus familiares recuperen su libertad,Si señor Stone, al final va usted a tener razón: todo esto es una vergüenza. muy seguramente, optarán por el asilo político o la representación diplomática en algún país industrializado en donde poder cultivar a sus hijos en letras e idiomas, mientras que la tragedia de los que sigan secuestrados en Macondo perdurará hasta más allá del olvido.

Mientras que en Colombia hay más de cinco mil desaparecidos por causa del conflicto criminal que la azota, sólo se negocia la libertad (con suerte) de cuarenta y seis de ellos, a cambio de liberar a un número aún indeterminado de hampones, criminales, asesinos, terroristas y narcotraficantes de la más miserable calaña, plagando con ello las calles de las ciudades colombianas de sujetos que, dudosamente, habrán de reinsertarse en la misma sociedad civil a la que le apuntaban con sus armas tan sólo unos días antes… o probablemente terminen por cubrir las vacantes en las más reconocidas Universidades francesas, como se ha ofrecido recientemente por parte del gobierno galo en su plan de acogida ofrecido a Monsieur Marulanda, en alocución directa desde el Elíseo a los campamentos del crimen organizado en las selvas colombianas.

Y pasarán otros 75 años, solos…

Si señor Stone, al final va usted a tener razón: todo esto es una vergüenza.

Colombia: ¿la frivolidad de la tragedia, o la tragedia de la frivolidad?

Sunday, 9 de September de 2007

Hace tan sólo unas semanas me estrellé lamentablemente con la desgraciada noticia de que en el país que me vio nacer, Colombia, una supuesta guerrilla desprestigiada, descerebrada, desmotivada, desvencijada, destartalada, desalmada, descorazonada y, a pesar de todo ello, muy bien armada, convertidos en meros guardianes del narcotráfico en formato de pistoleros y criminales a sueldo, había eliminado de cuajo mediante un auténtico aluvión de disparos apuntados valientemente hacia los cerebros y a los órganos vitales de once personas atadas e indefensas, que ejercían como concejales del Departamento del Valle, tras retenerles durante cinco años de secuestro y someterles a todo tipo de violaciones a sus Derechos Humanos -que se dice rápido-, sin mediar más palabra ni más razón que la de no cosechar el protagonismo que consideran merecer en la cotidianeidad del país al que mantienen sometido y desangrado desde hace más de setenta años, tratando de forzar y negociar la materialización de un supuesto y mal llamado “canje” de ciudadanos secuestrados ilegítimamente por su parte a cambio de otorgarles la libertad forzosa a los individuos que se les imputa todo tipo y todo color de crímenes, detenidos por las autoridades constitucionales de aquel Estado en las cárceles de aquel país en ejercicio de la soberanía que el pueblo ha confiado a sus gobernantes.

Según esto, parece cada vez más claro que mientras el Gobierno actual en Colombia no decida dar por roto el orden constitucional y el mandato legal que ha comprometido bajo juramento a cambio de la libertad de sus secuestrados, aquél rebaño de criminales y hampones no dejará de masacrar a la población que dicen representar, según puede deducirse del mensaje contundente enviado por los cañones de sus armas…

Hoy, pasados tan sólo dos meses y pocos días de publicarse la noticia de aquella matanza, los colombianos tenemos la “privilegiada” oportunidad de ver como se nos presentan a los ojos los once cuerpos descompuestos de los fallecidos al mismo tiempo que los cómplices y coristas extranjeros de la banda terrorista se alzan como los Mesías de la que es nuestra patria desde siempre y el que es nuestro conflicto desde hace siete décadas, en lo que bien podría ser un caso notorio de complicidad con la violación de los Derechos Humanos y el evidente rompimiento de los Tratados Internacionales sobre Soberanía y Conflictos Armados que, según parece, nadie se atreve a denunciar ante los Tribunales Supranacionales, la Corte Penal Internacional o el órgano burocrático de turno, títere de defensa de los derechos humanos… Nadie habla, y nadie protesta pero Colombia sigue a la deriva, esta vez con el gorila al timón.

¡Cómo hemos mejorado, camarada!

Cabe admitir que ni la cifra de muertos, ni a respuesta ciudadana consiguieron conmoverme pues tanto de lo uno, como de lo otro, ya estamos tristemente acostumbrados y vacunados los ciudadanos colombianos dado que tenemos la poca fortuna de asistir tanto a la canallada del crimen como a la insensatez de la opinión pública (¿cuál puede ser peor?). Por desgracia conocemos todas las caras del desconcierto y es, precisamente, por ello que jamás durante las próximas cuatro o cinco generaciones conozcamos a una Colombia verdaderamente hastiada del crimen pues ello, desafortunadamente, forma hoy parte de nuestra idioscincracia y lo que nos parece un crimen atroz hoy, mañana podría parecernos un reclamo legítimo por parte de un grupo de reprimidos.

Quizás no exista una comunión social con el crimen pero existe, sin lugar a dudas, una comunión con el silencio, echar la mirada hacia otro lado y un matrimonio indisoluble con la indiferencia; aunque probablemente, lo más desgarrador es que exista una frivolidad tan manifiesta que, en un país como Colombia, resulta imperdonable. Triste es reconocerlo, pero más triste es presenciarlo. Intentaré explicarlo en las siguientes líneas.

Pasados muy pocos días del atroz crimen que nos ocupa, ciertamente una violación de todos los convenios internacionales sobre conflictos armados, y tras las veinticinco mil velas de turno encendidas en la Plaza de Bolívar en el corazón de la capital del país, eso sí, patrocinadas por el operador de telefonía móvil correspondiente, aterrizó en aquel país un conocido chamán llamado a resolver todas las desgracias humanas y divinas (…al menos hasta su próxima visita) no sin mediar el jugoso cheque, puesto que sus magias, sus conjuros, sus bendiciones y sus indulgencias valían su peso en oro y él no estaba dispuesto a donarlas gratuitamente a las familias de los fallecidos ni mucho menos a la que ya es una infinidad de desplazados por causa de la violencia asumiendo que, seguramente, sus indulgencias y bendiciones serían más que suficientes para curar el dolor de los familiares de las víctimas y todo aquel inmerso en la epopeya que ahoga aquel rincón del planeta en su propia sangre.

Nadie podría quejarse por haber recibido demasiado poco ya que sus milagros y paliativos en formas de rezos y santerías de todos los tintes obrarían de forma más que satisfactoria, al menos, hasta su próxima visita. Casi tanto como infinito era el número de individuos que asistían a sus charlas y brujerías varias mientras que el país de desgarraba en esos días de dolor, como se viene desgarrando desde hace más de tres cuartos de siglo (maldita costumbre de los libros de historia y lo periódicos nacionales como extranjeros de afirmar siempre que Colombia lleva cuarenta años de guerra civil, cuando el sometimiento suma ya no menos de setenta años hasta hoy).

La cuestión es que en el día que se redactan estas líneas (2007.09.09), llevamos sólo una semana llorando el fallecimiento de diez soldados colombianos en combates con las guerrillas, o el hampa de siempre -que es lo mismo-, en la frontera que separa al Departamento del Tolima con el Departamento del Quindío y no se ve a nadie en su sano juicio que saque al aire sus veintiséis, sus veintiséis mil, o sus veintiséis millones de velas en la Plaza de Bolívar de Bogotá, ni mucho menos se llama urgentemente al chamán de turno para que salve de manera inmediata el barco de la nación antes de su inminente hundimiento ni mucho menos se le levanta una carpa-homenaje a un individuo que hace una maratón que, casi a diario, hacen miles de atletas en todo el mundo… no.

En cambio hoy contamos, al menos aparentemente, con el brillante criterio y el apoyo salvador del gorila poderoso del hemisferio capaz de casi cualquier cosa, como por ejemplo de ser el interlocutor extraoficial extranjero de una banda criminal inscrita en las agrupaciones terroristas condenadas por igual tanto por la Organización de las Naciones Unidas como por la Unión Europea. Y nadie dice nada, ni se ven personas caminando cientos de kilómetros, ni se ve una sola vela en las calles colombianas… ni una sola denuncia ante las Cortes Penales Internacionales. Eso sí: todo el mundo haciendole el coro al gorila disfrazado, esperando de él las indulgencias que ni el chamán ni el caminante infinito pudieron otorgar…

Hoy en Colombia no merece la pena reclamo alguno, protesta, denuncia, rebelión, asonada, revuelta ni mucho menos. Hoy es un día de silencio y de indiferencia. Otro día de entrega de cuerpos y de lágrimas de sus familiares mientras la sociedad sigue esperando a que termine rápidamente para que mañana vuelva a empezar el ruido normal como si la noche actuase de bálsamo amnésico en la consciencia colectiva. Y la banda de asesinos: a lo suyo. Mientras que el resto de la población, también; a lo suyo. Todos a lo suyo… ¿y lo demás? ¡Bueh! Malos pensamientos.

¿A quién importa?

Eso sí: “que no mueran los once, doce, trece, o catorce concejales, corruptos y no corruptos, del Valle, ya que el día de mañana podrían ayudarme a salir adelante o a sacar adelante al hijo fracasado que tengo encerrado en casa, porque entonces me veré obligado a salir a la calle y clavar veintiséis mil velas en el parque de turno mientras que llega el chamán a darme la bendición, el caminante a darme su mano redentora y el gorila a otorgarme la ansiada paz que sólo él puede darme. Soy tan bueno que me la merezco. Sin duda.”

Las lágrimas no permiten seguir escribiendo; y tampoco merece la pena… Ojala descansen en paz los humillados y asesinados en manos de la pandilla de interdictos, y que recuperen el sosiego los vivos cuanto antes como los secuestrados su libertad de inmediato.

Espero ver mañana, pasado mañana o en algún momento de esta semana o lo que queda del mes que comienza al menos una, o dos, o cuatro o seis velas en los periódicos. No hacen falta veintiséis ni veintiséis mil, un chamán o un gorila rojo. Si no las viera, estaré obligado a darlo todo por perdido de forma irresoluble.

Estaré pendiente, para mi tristeza. :(

Sobre la España Democrática, y algunos de sus admiradores…

Sunday, 1 de April de 2007

—–Original Message—–
From: Camilo Rueda López
Sent: Sun 4/1/2007 9:46 AM
Subject: Admirador de la España democrática

Señor Columnista
Roberto Posada García-Peña, alias D’Artagnan
El Tiempo

Ref: TORRE – Admirador de la España democrática
http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/dartagnan/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3500782.html

Leo con extrema sorpresa y con suma perplejidad su pública admiración y adhesión por la que llama “España democrática” en columna del 1 de Abril del año en curso en el periódico “El Tiempo”, al mismo tiempo que, dentro del mismo argumentario, señala de “históricamente intolerante, rabiosa y peligrosa” a la porción de España que administró a esta Nación desde el año 1996 hasta el pasado 2004, que contribuyó de manera determinante en la transición a la Democracia hace unos 30 años, y que actualmente cuenta con más del 41% del censo electoral. Resulta paradójico, pintoresco y quizás chocarrero presenciar cómo a su juicio, ser democrático implica acallar, someter y censurar a todo aquel que no piense como el partido de Gobierno, algo quizás más propio de las dictaduras y, definitivamente, incompatible con su admiración por esa supuesta España democrática, donde según su columna sólo tendría cabida la mitad lo que, sin duda, tiene mucho de otras cosas pero poco de democrático.

No menor ha sido la exaltación producida al saber que su disertación se produce tras el encuentro con representantes del Grupo Prisa en Cartagena de Indias, ese mismo grupo mediático que tacha de ‘guerra civilista’ al Partido Popular español por boca de su presidente, don Jesús de Polanco, quien aparte de amasar quizás el mayor porcentaje de su fortuna fabricando y comercializando los libros de adoctrinamiento del régimen franquista, fuera Jefe de la Centuria Sancho el Fuerte de Madrid durante la citada dictadura. Prefiero pensar que fue usted objeto de un engaño de buena fé o de una broma de mal gusto por parte de quienes llama sus tertuliantes, ya que cuesta bastante trabajo entender el que usted se tome la molestia de defender a este monopolio como ejemplo de libertad, teniendo por delante de los antecedentes históricos y las declaraciones más recientes de su presidente que distan mucho de aderezar la sana democracia y la convivencia normal en España…

Por último, tras leer tal cúmulo de despropósitos y de inconsistencias en una misma columna, cabe preguntarse: ¿porqué si el Partido Popular resulta “rabioso, peligroso, intolerante, sectario” para usted y ‘guerra civilista’ para los mariachis mediáticos del grupo Prisa tanto en España como en Colombia, se otorgan la autoridad ética de reprochar y reclamar esta formación política por su mal llamado “boicot”, cuando debería ser razón más que justificada para descorchar las botellas y dar inicio a la celebración por haber desterrado al germen de todas las supuestas desgracias políticas y sociales de la España actual, según se dibuja en su columna y en todas las publicaciones del Grupo Prisa?

¿Podría usted dar una justificación coherente y ponderada para explicar el que, mientras por un lado idolatre a la España democrática, vaya reclamando y reproche el que una formación política como el Partido Popular español decida, libremente, el no atender a los requerimientos de un grupo mediático que ha dado muestras de estar evidentemente parcializado en su contra?

Por el bien de los lectores que le quedan a su columna, ¿podría determinar si ha leído usted en los medios del Grupo Prisa la misma actitud feroz y los mismos reclamos histéricos por el sabotaje al que tiene sometido el Partido Socialista Obrero Español a la Televisión Pública de la Comunidad de Madrid (Telemadrid)?

¿Porqué usted no hace el mismo reclamo y se rasga de igual manera las vestiduras, en esta misma columna, ante el vejamen al que tiene sometido el Partido Socialista en España a los ciudadanos de Madrid y sus alrededores al negarse a participar desde hace meses en los medios de comunicación de la Comunidad de Madrid que, por cierto, es un servicio público, mientras que el Partido Popular rechaza libre y democráticamente (si, democráticamente) el no participar y no colaborar a una empresa de carácter privado, de la que han sido víctimas de un ataque insostenible, imperdonable y quizás punible en otras democracias europeas?

Señor columnista: voy a permitirme, obviando su licencia para otorgar y retirar indulgencias, el recomendarle menos pasión y más razón en sus columnas. Un poco de cordura y un mínimo de lectura de actualidad le permitirán a usted y a quienes le hacen el eco comprender y contextualizar una realidad para usted distante y remota de la que no se puede ir hablando con tanta soberbia e irresponsabilidad; y quizás, tras entenderla, termine por adorar aun más, si se quiere, a la España democrática actual.

No le quepa ninguna duda.

Con todo respeto, reciba un cordial saludo.

Camilo Rueda López
Madrid, España

Ref: TORRE – Admirador de la España democrática
http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/dartagnan/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3500782.html

From: Roberto Posada
Sent: 01 April 2007 17:37
To: Camilo Rueda López
Subject: RE: Admirador de la España democrática

Pese a sus criticas (comenzando por lo del alias), encuentro su carta no solo valida e interesante, desde el punto de vista de la controversia politica e intelectual, sino con consideraciones reflexivas, pese a su vehemencia, y muy bien escrita. Tal vez exagerado aquello de “los mariachis mediaticos del grupo Prisa”, no le parece? En todo caso, gracias, D’Artagnan.

From: juan posada
Sent: 01 April 2007 20:38
To: Roberto Posada; Camilo Rueda López
Subject: RE: Admirador de la España democrática

ATROZ ESTA PASTORAL Y QUIEN ES RUEDA LOPEZ

From: Camilo Rueda López
Sent: Sunday, April 01, 2007 22:24
To: Roberto Posada
Subject: RE: Admirador de la España democrática

Estimado Señor,

En primera instancia, permítame agradecer a usted muy sinceramente el elogio por el contenido y por la redacción. Son comentarios que se aprecian muy gratamente, y más viniendo de su parte.

En segundo término, permítame presentar a usted mis más sinceras disculpas en el caso de que alguno de los apelativos de mi mensaje pudieran haber resultado ofensivos, especialmente en referencia con “lo del alias” como lo llama usted, puesto que no estoy acostumbrado a tratar y negociar con individuos que firman tras un seudónimo, una máscara, un sobrenombre, un remoquete, un mote o un alias. Dicen que la ofensa, como la violencia, son los últimos recursos del mediocre y nada más lejano de mi proceder, mis pretensiones y mi intención.

Por último, y con su permiso, lo que no pienso revisar, corregir ni mucho menos retirar es la calificación de “mariachi mediático” al referirme al Grupo o Monopolio de Prisa pues aún creo que me he quedado corto, ya que su comportamiento a lo largo de, especialmente, los últimos siete años pone en evidencia una intención descarada y, porqué no, degenerada de manipular, desorientar y distorsionar a la opinión publica española e internacional antes que ejercer el deber de informar objetivamente. Y para la muestra un botón: su reciente conversación en Cartagena de Indias con representantes del grupo en la que no se atendió a razones sino a pasiones, ni se da opción a una contraargumentación, ni se mantiene el más mínimo decoro que otorgan la prudencia y la objetividad, me dan la razón…

No obstante, es muy probable que termine por retirar aquel calificativo más como una señal de respeto hacia los propios mariachis, debido al daño y el desprestigio que pudiera ocasionar al compararles con la figura y el comportamiento de una empresa como Prisa, antes que por respeto con esta última.

Espero le resulten satisfactorias mis explicaciones y deseo, sinceramente, volver a intercambiar impresiones con usted.

Con un cordial saludo me despido, muy atentamente,

Camilo Rueda López
Madrid, España

From: Camilo Rueda López
Sent: Sunday, April 01, 2007 22:31
To: juan posada; Roberto Posada
Subject: RE: Admirador de la España democrática

Señor remitente,

Atroz, su respuesta desde cualquier punto de vista, carente de toda ortografía, hiriente con la gramatica, lamentable en su argumentación, sedienta de puntuación e incluso firmada con un nombre propio sin mayúscula (en todos los sentidos).

Hágale un favor al universo: revise su teclado, especialmente las mayúsculas sostenidas, eche un repaso al real dicconario de la lengua española, y manténgase en el anonimato más absoluto como hasta hace apenas un par de horas o, por lo menos, le ruego se abstenga de volver a percudir mi buzón de correo electrónico con su escuetísima necedad precoz.

Gracias de antemano, en el nombre de los pensantes.

Camilo Rueda López
Madrid, España

Al oído del rey

Monday, 26 de March de 2007

Sent: 25 March 2007 06:15
Subject: REF: Al oído del rey

Señor
Oscar Domínguez
Columnista de EL TIEMPO

Ref: OTRAPARTE – Al oído del rey

Estimado Columnista:

Con ocasión, y a propósito de su artículo publicado el día 24 de Marzo del año en curso en el periódico “El Tiempo”, quisiera implorar a usted y a todos aquellos quienes, como usted, comparten desvencijado y rancio patrimonialismo histórico más propio del siglo XVII de cara a la Nación Española, el que, por lo que más quieran no contribuyan a hacernos más dificil y más imposible nuestras vidas en la península ibérica a través de reclamos históricos más cercanos al capricho personal y las reivindicaciones acartonadas, antes que un sincero pedido, sensato y ponderado de una sociedad desarrollada y democrática hacia una de las naciones que integran la Unión Europea.

Por favor, ruego y, si me lo permite, suplico a usted y a todos quienes le acompañan en su dudosa gesta el que dediquen mayores esfuerzos por su parte a reclamar de Estados como el Español y organismos supranacionales como la Unión Europea, por ejemplo, subvenciones en materia de exportaciones, ayudas en cuanto a investigación y desarrollo, apertura en materia educativa y laboral, o financiación en lo tocante con la producción e industrializcación de combustibles no fósiles, antes de fijarse en exigencias aparentemente justas que más bien contribuyen a enrarecer injustificadamente el modus vivendi de quienes, como quien firma, siendo ciudadanos colombianos hemos elegido a un país como España para el desempeño de nuestras actividades laborales, el crecimiento de nuestros hijos, y la limpieza del buen nombre de la Colombia que nos vió nacer.

Estimado Señor: si su objetivo pretende ser el ayudar a los ciudadanos colombianos dentro y fuera de las fronteras de nuestro país, me permito pedirle muy atentamente un mínimo de cordura y una pequeña dosis de sentido común en sus artículos, dado que luego seremos otros los que tendremos que dar la cara a esta sociedad por las exigencias irresponsables que desde un cómodo despacho en Bogotá o Medellín se vierten internacionalmente a través de un medio con la trascendencia como el que le hace eco a sus palabras, con las consecuencias en lo social y lo económico que ello pueda acarrear a quienes vivimos de este lado del Atlántico.

No obstante, y si aún así lo sigue considerando pertinente, bien puede enviar usted su queja o reclamo a la Casa Real Española que muy seguramente atenderá y despachará como bien se merece su petita, sin que por ello afecte usted la vida cotidiana de quienes de alguna manera representamos a Colombia, su patria, en estas latitudes. Con ello además estará usted utilizando el canal adecuado para comunicarse con los que usted pretende sean sus destinatarios sin afectar por ello la sana relación que, tal vez a su pesar, nos une.

Muy agradecido por la atención a la presente y por la actuación en consecuencia, me despido muy atentamente,

Camilo Rueda López
Madrid, España

Sent: 25 March 2007 13:48
Subject: Re: Al oído del rey

Don Camilo, gracias por sus sugerencias. Tremendo chicharrón el que me propone. Hago votos porque mi articulillo no le vaya a generar inconvenientes. Saludos, socar domingez

The Survivors

Saturday, 3 de February de 2007

Una de esas delicias que querría compartir siempre… una canción que resume en poco más de cuatro minutos optimismo, melancolía, despedidas, bienvenidas, alegrías y tristezas. Otra de mis piedras preciosas, en formato de canción.

Es el tema que, probablemente, más me recuerde mi paso de un hemisferio al otro con las implicaciones que ello conlleva, capaz de derribarme a&uactue;n hoy en cualquier sitio donde la escuche… demasiados recuerdos, demasiadas sensaciones, demasiadas excepectativas, demasiadas decepciones, demasiadas alegrías pero fundamentalmente demasiada vida. Años 1996, 1997, 1998 y 1999.

Tan sólo unos minutos capaces de cambiar todo un día… o toda una vida. Melodía reservada para supervivientes.

Gracias.

The Survivors
[tennant/lowe]

Cross a windy bridge
One winter night
Past embankment gardens
Enter warmth and light

Face the music
(it’s never easy)
Forget the chill

Face the future
(it’s never easy)
Find the will

If life is worth living
It’s got to be done
One might be forgiven
For thinking
It’s a life on the run

Many roads will cross through
Many lives
But somehow you survive

Look around
Picture whats in store
Is this the final edit
Or is the subject now a bore?

Dont shrug your shoulders
(it’s always easy)
You cant ignore

That life is worth living
It’s still worth a damn
One might be forgiven
For thinking
It’s something of a sham

Many words may make it sound contrived
But somehow were alive
(the survivors)
Our heads bowed
(the survivors)
At memorials for other faces in the crowd

Teachers and artists
(it’s never easy)
And saturday girls
In suits or sequins
(it’s never easy)
Or twinsets-and-pearls

If life is worth living
It’s got to be run
As a means of giving
Not as a race
To be won

Many roads will run through
Many lives
But somehow we’ll arrive

Many roads will run through
Many lives
But somewhere we’ll survive